Un nuevo Paradigma por María LLadró | Transform Action

Un nuevo Paradigma por María LLadró | Transform Action

María Lladró, Consultora asociada de Transform Action y colaboradora habitual de El Mundo – Comunidad Valenciana – nos habla de “Un nuevo paradigma”

En la película «María, reina de Escocia», el personaje de Isabel I, reina de Inglaterra, nos trae una reflexión interesante para el actual feminismo. Isabel I elige comportarse como un hombre en aras a mantener su poder. Reinó durante 43 años renunciando al matrimonio y a la maternidad. Esta historia nos ayuda a entender que es una falsa igualdad acceder a los puestos que ocupan los hombres asumiendo su sistema de valores.

El paradigma masculino se basa en competir, dominar y vencer. Conlleva la idea de jerarquía y de verticalidad. De escalar posiciones y llegar a lo más alto sin ocuparse de quienes se dejan por debajo. Ya en febrero de 2012, un artículo publicado por la prestigiosa Royal Society, la sociedad científica más antigua del Reino Unido, confirmaba que la testosterona reduce la propensión a colaborar y aumenta el egocentrismo.

El paradigma femenino, sin embargo, promueve horizontalidad, es más empático, más solidario, más nutritivo y de cooperación. No es que las mujeres sean menos exigentes o más conformistas sino que son más propensas a trabajar de otra manera para llegar a acuerdos «ganar-ganar» sin pasar por encima de otros.

El reciente informe de la CEOE sobre la brecha salarial explica que ésta se produce porque ellos son más competitivos y en consecuencia más «validos». La explicación es lógica cuando el paradigma vigente contiene la creencia de que competir crea más valor que colaborar. El reto es cambiar el paradigma: cuando la empatía y la colaboración se conviertan en las reglas del juego más valoradas, la brecha se abrirá a favor de las mujeres.

Cambiar el paradigma es asunto urgente porque el actual impide el dialogo real, lospactos y los consensos. Solo crea vencedores y vencidos. Inmersas en el paradigma masculino incluso las mujeres más poderosas dejan de promover a más mujeres, no es que no quieran, es que buscan los perfiles duros y poco emocionales que mejor compiten. De ahí que todos, mujeres y hombres, tengamos que cambiar nuestras creencias.

Ascender no es todo. Dominar tampoco. Contribuir es más importante. El entorno de la innovación empresarial lo tiene claro, las estructuras horizontales facilitan la creatividad, la cooperación y las transformaciones mientras que las estructuras verticales de poder y rivalidad resultan improductivas. El mundo encontrará las soluciones que ansía solo con un cambio de paradigma.

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